la razón de las cosas

Escrito por
Valora este artículo
(0 votos)

En un monasterio perdido, había un gato que tenía la costumbre de maullar muy fuerte cuando los monjes se ponían a meditar.

Fue así como le solicitaron al abad solución a su problema. El abad decidió que se atara al gato cada vez que los monjes meditaban.

La idea funcionó bien, mientras estaba atado el gato no maullaba, y cuando lo destaban su maullido alegraba el día de los monjes.

Tiempo después murió el abad. Al poco tiempo, murió el gato, quizás de tristeza.

Los monjes trajeron otro gato y para evitar problemas, lo ataron cada vez que se ponían a meditar.

Algunos siglos después, los seguidores de esa filosofía escribieron un tratado sobre el significado religioso de atar a un gato mientras se medita, y lo convirtieron en dogma.

Leer 41 veces
Volver arriba